martes, 16 de noviembre de 2010

Hojas de jardin

Sólo le quedaba recoger una a una todas las hojas que habían en el jardín, a mano y con ayuda del rastrillo, las recogió todas y se dirigió a la puerta de salida, antes de abrirla le vino a la cabeza el sueño que lo había llevado hasta allí, no un jardín como aquel grande como un campo de fútbol 7, con una bonita piscina donde refrescarse los calurosos días de verano, el sueño por el que fue capaz un día de dejar su tierra y separarse de su familia, fue simplemente tener un trabajo como ese, para poder dar de comer a los suyo, y tener un techo donde vivir con dignidad. Llevaba años trabajando para aquella familia y nunca sintió alegría en aquella casa, el hombre trabajaba todo el día y cuando estaban juntos era riña tras riña. Al fin se separaron, lo mejor que les podía pasar, y lo peor que le podía pasar a él, una casa menos donde recoger y arreglar el jardín, pues era su último día en aquella casa. Por suerte tenia una buena cartera de clientes, había conseguido un piso en las afueras de la ciudad y con esos ingresos consiguió los billetes para traerse a sus hijos y mujer, y en voz baja susurro, que pobre debe ser el hombre que teniendo todo esto no es feliz y que rico el hombre que va cumpliendo sus sueños por pequeños que sean. Abrió la puerta y desapareció calle abajo con una media sonrisa, corrían los años 50 y sus hijos y mujer llegaban a la estación de Francia al medio día, en un tren llamado El Sevillano..........................................








graffitis sobre tela 22cmx30cm

2 comentarios: